Precio por instalar la caldera de gas natural ¿cuál elijo?

Las calderas son un elemento fundamental en la instalación de gas natural por ser las encargadas de calentar agua para el circuito de la calefacción. Te contamos cuántos tipos de calderas de gas natural existen y cuánto cuesta instalarlas.


¿Qué precios tienen las calderas de gas natural?

Las calderas de gas natural son un elemento básico en las instalaciones de gas. Son las encargadas de calentar el agua a través de la quema de gas para que los consumidores puedan disponer de agua caliente y calefacción en sus viviendas.

Resulta complicado establecer un rango de precios para las calderas de gas natural teniendo en cuenta que existe una gran variedad de ellas. No obstante, hay una serie de factores que resultan determinantes para el precio de la caldera:

 La marca.

 El tipo de caldera.

 La capacidad de acumulación de agua caliente.

Al precio del propio aparato habría que sumar el precio de la instalación de la caldera.

A continuación, se muestra una comparativa de los rangos de precios de las principales marcas de calderas de gas:

Precios de las calderas de gas natural
Marca Precio mínimo Precio máximo
Cointra 715 € 1.140 €
Inmergas 726 € 3.520 €
Baxi Roca 739 € 3.092 €
Junkers 805 € 3.974 €
Vaillant 1.075 4.107 €
Saunier Duval 1.116 € 4.700 €

El rango de precios es orientativo.

Muchas comunidades autónomas tienen puestos en marcha planes renove. Son sistemas de sustitución por los que los gobiernos autonómicos animan a sus ciudadanos a cambiar de caldera ofreciéndoles incentivos económicos.

¿Cuánto cuesta instalar una caldera de gas natural?

Al precio de la propia caldera de gas hay que sumar el precio de su instalación, que variará en función de si solo hay que sustituir la antigua caldera por una nueva o si hay que realizar la instalación del gas al completo (caldera, radiadores, canalización del gas).

 Coste de sustituir una caldera por otra:

El coste de sustituir una antigua caldera por una nueva implica no solo el aparato, sino también su instalación. Se trata de una operación que ha de ser llevada a cabo por un instalador autorizado.

La mayoría de marcas que comercializan calderas ofrecen también el servicio de instalación pagando un importe adicional.

El precio medio de la instalación de la caldera por parte de la marca es de 400 euros, aunque puede variar en función de la empresa.

 Coste de realizar la instalación del gas desde cero:

En el supuesto de que una vivienda, por ejemplo un chalé o una unifamiliar, no cuente con instalación del gas, los inquilinos deberán acometer obras.

En primer lugar, la vivienda debe contar con una Instalación Receptora Individual (IRI) que la conecte con el suministro de gas natural.

En el presupuesto para realizar la instalación de gas natural con radiadores deben incluirse los siguientes conceptos:

  • Inspección preliminar de la instalación.
  • Mano de obra.
  • Armario exterior para conectar la acometida.
  • Instalación de equipos.
  • Instalación de desagüe y evacuación de humos.
  • Instalación de los puntos de calefacción (radiadores).
  • Emisión del Certificado de Instalación del Gas.

Resulta complicado establecer el precio de la instalación de gas con calefacción ya que dependerá, entre otras cosas, de la superficie de la vivienda y del tipo de caldera por el que se opte. No obstante, este sería un cálculo aproximado de los costes:

  • Coste de la instalación del gas natural con calefacción en un piso:
  • Instalación Receptora Individual ≈ 450 €
  • Caldera de gas natural ≈ 1.100 €
  • Cinco radiadores ≈ 1.337 €
  • Total ≈ 2.887 € (+ IVA)

En el caso de que la instalación de gas natural tenga que realizarse en un bloque de pisos en el que hay que construir la Instalación Receptora Individual y la Instalación Receptora Común, el coste se incrementa. Es difícil ofrecer un presupuesto ya que dependerá de muchos factores, como por ejemplo el tipo de instalación.

La Instalación Receptora Común conecta a cada uno de los vecinos con la red general de distribución del gas. La distribuidora es la encargada de realizarla y mantenerla, aunque son los consumidores quienes la financian a través de sus facturas y el llamado canon de fincas. Este canon suele cobrarse a la comunidad de propietarios durante 20 años.

¿Qué es el certificado de instalación de la caldera?

El certificado de instalación de la caldera es un documento que certifica que la instalación de la caldera se ha realizado en perfectas condiciones y que las sucesivas modificaciones cumplen la normativa contemplada en el Reglamento de Instalaciones Técnicas en los Edificios (RITE).

Este documento debe emitirse siempre que se realicen las siguientes intervenciones:

  • Cuando se instale una caldera por primera vez.
  • Tras cada revisión de la caldera.
  • Cada vez que se realicen modificaciones o cambios en la instalación de gas, el equipamiento u otros aparatos conectados a él.

El certificado de instalación de la caldera únicamente puede ser expedido por un técnico autorizado que puede pertenecer a la distribuidora del gas, la comercializadora, el servicio técnico oficial de la marca o una empresa instaladora autorizada.

El precio de este certificado lo marcha cada instalador autorizado, por lo que puede variar en función de quien lo emita. No obstante, ronda los 120 euros y suele incluirse en el presupuesto de la instalación de la caldera.

El certificado de la instalación de la caldera recoge la siguiente información:

  • Croquis de la instalación de la caldera.
  • Identificación de cada uno de los elementos conectados.
  • Descripción de materiales y tuberías utilizados.
  • Valores de presión del flujo de gas.
  • Resultado de las comprobaciones realizadas.
  • Estanqueidad de la caldera.

¿Cada cuánto hay que pasar la revisión de la caldera de gas?

Al igual que ocurre con las revisiones en la instalación de gas natural, la caldera también debe someterse a unas revisiones periódicas obligatorias. Esta revisión puede llevarla a cabo el servicio técnico oficial de la marca, una empresa autorizada o un servicio de mantenimiento, en caso de que el cliente lo tenga contratado.

El precio medio de la revisión de la caldera ronda los 100 euros, aunque puede variar en función de la empresa que la realice.

Si bien la inspección periódica del gas ha de realizarse cada cinco años, la de la cadera tiene que hacerse, por regla general, cada dos años. No obstante, esta frecuencia varía en función del tipo de instalación. El Reglamento de Instalaciones Térmicas en los Edificios (RITE) es el que establece cada cuánto tiempo han de pasarse las revisiones:

 Cada dos años en caso de tratarse de una caldera de hasta 70 kW, las más comunes en viviendas.

 Cada año, en caso de estar ubicada en el País Vasco o en caso de ser una caldera de potencia superior a 70 kW.

El usuario es el responsable de solicitar la revisión de la caldera, de que esta se realice dentro del plazo y de abonar su coste.

Durante esta revisión, el operario comprueba que los siguientes elementos funcionan correctamente:

  • Presión y temperatura de la calefacción y el agua caliente.
  • Estanqueidad de la caldera.
  • Correcta evacuación de los gases de escape.
  • Buena ventilación de la habitación en la que se encuentra.
  • Sustitución de piezas desgastadas o defectuosas.

La revisión de la caldera, además de acreditar su buen funcionamiento y seguridad, ayuda a alargar su vida útil.

¿Cuántos tipos de calderas de gas hay?

Existen muchos tipos de calderas de gas y el cliente deberá optar por la que mejor se adapte a sus necesidades.

 Calderas simples:

Las calderas simples permiten disponer de agua caliente para uso exclusivo en el circuito de calefacción. Es decir, sirven para calentar únicamente los radiadores.

 Calderas mixtas:

Las calderas mixtas cuentan con dos circuitos, por lo que sirven para ofrecer tanto calefacción como agua caliente sanitaria.

 Calderas estancas:

Las calderas estancas realizan la combustión del gas en una cámara estanca en el interior de la caldera. por lo que el aire requerido para la combustión se obtiene mediante un tubo conectado al exterior. El aire que se necesita para esta combustión se obtiene mediante un tubo conectado con el exterior.

El rendimiento de este tipo de calderas oscila entre el 90% y el 95%, y son perfectamente válidas para el uso doméstico.

 Calderas de baja temperatura:

Son una variante de las calderas estancas, aunque en este caso el agua se calienta a baja temperatura, a unos 40 grados aproximadamente, frente a los 70 a los que suele trabajar una caldera convencional.

Resultan ideales para instalaciones de suelo radiante o radiadores de baja temperatura. No obstante, este tipo de calderas tienen el inconveniente de que desaprovechan la energía de los gases de la combustión.

 Calderas de condensación:

Se trata también de otro tipo de caldera estanca, aunque su rendimiento es cercano al 100% gracias a que aprovechan el vapor y los gases generados durante todo el proceso de combustión para seguir produciendo calor.

 Calderas atmosféricas:

Usan el oxígeno del habitáculo en el que están ubicadas para combustionar el gas. Desde el año 2010 está prohibida su instalación por motivos de seguridad, ya que en caso de que se produjera una mala combustión podían provocar intoxicaciones. Además, la combustión abierta también resulta perjudicial para el medioambiente.

No obstante, pese a estar prohibida su venta e instalación, todavía está permitido realizar tareas de mantenimiento en las calderas atmosféricas.

Las calderas atmosféricas, además de resultar peligrosas, son mucho menos eficientes que otro tipo de calderas. Por este motivo, tanto fabricantes de calderas como autoridades recomiendan a los consumidores que las sustituyan por modelos más nuevos.

¿Qué ventajas tienen las calderas de gas de condensación?

De todas las mencionadas anteriormente, las calderas de gas de condensación son las que mejor rendimiento presentan. Son las más eficientes y al consumir menos gas natural, emiten menos CO2 y óxido de nitrógeno a la atmósfera, por lo que también son las menos contaminantes.

En resumen, estas son las ventajas de instalar una caldera de gas de condensación:

  • Su rendimiento es máximo al aprovechar el poder calorífico de los gases y el vapor.
  • Consumen menos gas natural.
  • Son más respetuosas con el medioambiente.
  • Son aptas para cualquier edificación.
  • Se pueden conectar tanto al circuito de radiadores como de suelo radiante y agua sanitaria.

Entre los inconvenientes, destacan los siguientes:

  • Requiere de la instalación de un desagüe para eliminar los condensados.
  • Necesita una salida de humos para evacuar el vapor de agua.
  • El desembolso inicial es mayor, ya que las calderas de condensación son menos económicas que las convencionales.
Actualizado el
 
91 076 66 35
Te Llamamos