Tipos de coberturas de los seguros de salud

Las coberturas de los seguros médicos se suelen dividir en 3 tipos: básicas, completas y adicionales. A continuación, te contamos las principales coberturas que incluye cada uno de estos grupos.

Tipos de coberturas de los seguros médicos privados
Básicas Completas Adicionales
  • Asistencia primaria
  • Urgencias 24 horas
  • Consultas con especialistas
  • Pruebas diagnósticas
  • Hospitalización y cirugía
  • Obstetricia y parto
  • Cobertura dental
  • Fisioterapia y rehabilitación
  • Asistencia en el extranjero
  • Podología

Coberturas básicas de los seguros de salud

Los seguros médicos privados se componen de diferentes servicios y prestaciones, y cada aseguradora tiene sus propias coberturas. Estas son las coberturas básicas de un seguro médico:

  • Asistencia primaria
  • Urgencias 24 horas
  • Pruebas diagnósticas e intervenciones

Asistencia primaria

El servicio de asistencia primaria es lo mínimo que debe cubrir una póliza, independientemente del tipo de seguro: de reembolso, con copago o sin copago.

Este servicio incluye la atención sanitaria general y pediátrica, es decir, te permite como asegurado solicitar cita previa de asistencia primaria con el médico de cabecera que tú elijas. Si ya dispones de un médico de cabecera de confianza, o de un centro de asistencia primaria, te aconsejamos comprobar antes de contratar la póliza si estos pertenecen al cuadro médico del seguro de salud que buscas.

Urgencias 24 horas

La cobertura de urgencias 24 horas incluye la asistencia urgente en casa y en la clínica. La atención sanitaria urgente está incluida en todas las mutuas médicas, que además no cuentan con ningún periodo de carencia para acceder a dicho servicio.

Pruebas diagnósticas e intervenciones

Un servicio muy demandado dentro de las coberturas de seguro de salud son las pruebas diagnósticas. Los tipos de prueba diagnóstica más comunes son ginecología, urología, radiología y análisis.

Carencia de las principales aseguradoras
Cobertura DKV Integral Asisa Completa Adeslas Plena Vital Sanitas Más Salud Familias Plus Mapfre Asistencia Sanitaria
Pruebas diagnósticas de alta tecnología 6 meses 6 meses 3 meses 6 meses 6 meses

Coberturas completas de un seguro de salud

La principal diferencia entre un seguro de salud básico y uno completo es que este último incluye ingresos hospitalarios e intervenciones quirúrgicas. A continuación te mostramos tres pólizas completas representativas del mercado para que compares de un vistazo qué incluyen.

Cobertura completa
Desde
24 €
euros/mes
DKV
DKV Integral Plus
Copago medio
Medicina general
Consulta especialidades
Pruebas diagnósticas (incluidas las de alta tecnología)
Hospitalización y cirugía
Tratamientos terapéuticos
Cobertura dental (50 actos)
Indemnización por hospitalización
Calcular seguro
Cobertura completa
Desde
31,06 €
euros/mes
FIATC
FIATC Medifiatc P15
Copago medio
Medicina general
Consulta especialidades
Pruebas diagnósticas (incluidas las de alta tecnología)
Hospitalización y cirugía
Tratamientos terapéuticos
Cobertura dental básica
Calcular seguro
Cobertura completa
Desde
38 €
euros/mes
Adeslas
Adeslas Plena Vital
Copago alto
Medicina general
Consulta especialidades
Pruebas diagnósticas (incluidas las de alta tecnología)
Hospitalización y cirugía
Tratamientos terapéuticos
Reembolso 50% en rehabilitación, fisioterapia y podología
Calcular seguro

Hospitalización

La hospitalización tampoco puede faltar en la cobertura de tu seguro de salud. En caso de necesitarlo, este servicio te permite el ingreso gratuito en uno de los hospitales que cubre tu seguro.

La hospitalización únicamente está cubierta en las pólizas de hospitalización, por lo que las pólizas ambulatorias excluyen este servicio. Aun así, todas las aseguradoras cuentan con una póliza de hospitalización, ya que son mucho más frecuentes que las ambulatorias. Estas son las coberturas principales de un seguro de hospitalización:

  • Atención personalizada
  • Gastos de quirófano, productos anestésicos y medicamentos usados en el proceso quirúrgico
  • Material para las curas mientras el paciente permanece ingresado en el hospital
  • Ingreso sin límite de días, salvo en psiquiatría, cuyo límite es de sesenta días por año natural

Los seguros de salud sin hospitalización son una forma asequible de acceder a consultas y pruebas diagnósticas sin tener que esperar. Los seguros con hospitalización ofrecen lo mismo, pero además la comodidad de acceder a centros privados en caso de ser ingresado.

Obstetricia y parto

El servicio de asistencia al parto está incluido dentro de la mayoría de coberturas de salud, pero debemos atender a los periodos de carencia, puesto que las aseguradoras pueden poner restricciones en la contratación de un seguro estando ya embarazada. Generalmente, el periodo de carencia en embarazo y parto es de entre 8 y 10 meses, ya que se considera un hecho preexistente. Solo en caso de asistencia de urgencia (situaciones en las que la vida del paciente corre peligro si no recibiese dicha asistencia) no se aplica ningún tipo de carencia.

Las pólizas para embarazadas incluyen:

  • Seguimiento del embarazo
  • Preparación al parto, con formaciones muy recomendadas para las embarazadas
  • Asistencia al parto
Carencia de embarazo y parto de las principales aseguradoras
Cobertura DKV Integral Asisa Completa Adeslas Plena Vital Sanitas Más Salud Familias Plus Mapfre Asistencia Sanitaria
Embarazo y parto 8 meses Sin carencia 8 meses 8 meses 8 meses

Intervenciones quirúrgicas

Si hablamos de las intervenciones quirúrgicas, están incluidas dentro de los seguros de salud que cubren operaciones, pero al igual que en los embarazos, debemos revisar los periodos de carencia para las intervenciones quirúrgicas, que suele ser de entre 3 y 6 meses.

Algunas intervenciones tienen tratamiento específico en las pólizas y conviene revisar cómo las cubre cada aseguradora antes de contratar. Estos son los casos más buscados:

  • Cirugía bariátrica (banda gástrica, bypass, manga gástrica): incluida solo en pólizas completas y con carencia mínima de 24 meses en la mayoría de aseguradoras.
  • Cirugía plástica: excluida con fines estéticos; cubierta cuando es reparadora (mastectomía, accidente, defecto congénito).
  • Operación de miopía y otros defectos refractivos: solo algunas pólizas incluyen láser excimer o LASIK, normalmente con copago o tope por ojo.

Coberturas adicionales de los seguros médicos

A la hora de elegir una póliza de salud, debemos tener en cuenta aquellas coberturas que normalmente no están cubiertas por todas las aseguradoras y que, en cambio, pueden ser determinantes para tener una cobertura de salud completa. Estas son algunas de las coberturas que conviene valorar:

  • Seguro dental: suele incluir odontología preventiva, limpieza bucodental, sellado de fisuras, radiografías, pruebas diagnósticas y endodoncias
  • Fisioterapia y rehabilitación: cobertura cada vez más demandada por los asegurados
  • Asistencia en el extranjero: cubre el gasto médico que el asegurado pueda tener fuera de España
  • Podología: incluyendo consultas y curas

El precio de los seguros de salud privados suele estar determinado por este tipo de coberturas «extra» que no siempre están incluidas en las pólizas, pero que pueden ser de gran utilidad para algunas personas.

Coberturas de salud adicionales: comparativa de aseguradoras
Aseguradora Dental Fisioterapia y rehabilitación Asistencia en el extranjero Podología
Adeslas Sin carencia 90 días
Asisa 6 meses de carencia 90 días
Sanitas Sin carencia 3 meses
DKV Sin carencia 180 días
Mapfre 6 meses de carencia 10 días
Logo de Adeslas Seguro de salud con coberturas adicionales Calcular seguro
Logo de Sanitas Seguro de salud con coberturas adicionales Calcular seguro
Logo de Dkv Seguro de salud con coberturas adicionales Calcular seguro

Cómo elegir tus coberturas según tu perfil

No todas las coberturas tienen el mismo peso en función de la etapa de la vida o la situación profesional. Estas son las recomendaciones de Selectra según el perfil del asegurado:

Joven sano (18-35 años)

A esta edad, el uso real del seguro es bajo y las patologías graves son poco frecuentes. La cobertura básica (asistencia primaria, urgencias y pruebas diagnósticas) cubre el 90 % de las necesidades reales. Una opción con copago bajo (DKV Integral Classic, FIATC Medifiatc P5) es la más rentable: prima reducida + 2-4 € por consulta puntual. Si haces deporte de forma intensa, busca cobertura de fisioterapia.

Familia con niños

El uso se dispara con los hijos: pediatría, urgencias frecuentes, ortodoncia, vacunación no financiada. Necesitas una póliza completa con hospitalización (cubre cirugía pediátrica), cobertura dental (los niños necesitan revisiones y ortodoncia) y un cuadro médico amplio con buen acceso a pediatras. Si la familia crece, anticipa las carencias de embarazo (8 meses): contrátalo antes de planificar el segundo hijo.

Senior (55+ años)

Las necesidades cambian: cribado oncológico, cardiología preventiva, traumatología, oftalmología y, llegado el caso, hospitalización. Busca pólizas específicas para mayores (Adeslas Seniors, Sanitas Único, Caser Salud +60) que aceptan a partir de 55 años con un cuadro médico geriátrico. Las coberturas adicionales (teleasistencia, fisio a domicilio, podología, préstamo de material ortopédico) son cada vez más relevantes. Si tienes preexistencias declarables, prioriza pólizas sin cuestionario médico.

Autónomo o profesional liberal

La principal diferencia para autónomos es la desgravación fiscal: hasta 500 €/año por persona como gasto deducible en el IRPF (1.500 € si hay discapacidad). Esto cambia la ecuación: una póliza completa o de reembolso (75-100 €/mes) acaba siendo más rentable que una básica para alguien que tributa al 35-47 %. Busca también cobertura por incapacidad temporal y agilidad para no estar de baja más de lo imprescindible.

Trabajador con seguro de empresa

Si tu empresa ofrece un seguro de salud como beneficio social, comprueba estas tres cosas antes de aceptarlo: 1) qué pólizas concretas incluye (a veces solo es asistencia primaria), 2) si cubre familiares (cónyuge e hijos, con o sin copago añadido), 3) qué pasa si dejas la empresa (la mayoría de aseguradoras permiten portar la póliza a título individual sin nuevo cuestionario).

¿Qué no cubre un seguro de salud?

Una pregunta importante de resolver es qué no está incluido en la cobertura de un seguro médico.

Hay ciertos servicios que no están incluidos en la póliza: el seguro de salud privado no va a incluir la cirugía estética, salvo en determinadas ocasiones (defecto congénito, enfermedad o accidente).

También hay ciertas enfermedades preexistentes que tampoco van a ser cubiertas por ninguna aseguradora si son diagnosticadas previamente a la contratación del seguro.

Los seguros de salud tampoco suelen cubrir ciertos dispositivos médicos, como los audífonos. Por ello, si necesitas adquirir uno, es recomendable buscar alternativas para encontrar el mejor precio sin sacrificar calidad.

Si tu seguro médico no cubre un tratamiento o una prueba que necesitas y otra póliza sí lo hace, es hora de cambiar de seguro de salud.

Consulta más información sobre seguros de salud

Preguntas frecuentes sobre las coberturas de los seguros de salud

Un seguro de salud completo debería incluir, como mínimo: asistencia primaria (médico de cabecera, pediatría), urgencias 24 horas, especialistas médicos (cardiología, traumatología, ginecología, etc.), pruebas diagnósticas básicas y de alta tecnología (analíticas, ecografías, TAC, resonancia) y hospitalización con cirugía. Las pólizas ambulatorias (sin hospitalización) son más baratas pero te dejan en manos de la sanidad pública si necesitas un ingreso.

La cobertura básica incluye únicamente asistencia ambulatoria: medicina primaria, urgencias, especialistas y pruebas diagnósticas. Excluye la hospitalización y la cirugía. La cobertura completa añade hospitalización (ingresos médicos y quirúrgicos), obstetricia y partos, e intervenciones quirúrgicas. La diferencia de prima entre ambas suele rondar el 30-50 %; la diferencia en cobertura cubre el escenario más caro (ingreso hospitalario, 2.000-5.000 €/día sin seguro).

Sí, pero con dos limitaciones: 1) la ampliación se considera una nueva contratación parcial, por lo que la nueva cobertura tendrá su propio periodo de carencia (3-10 meses según el tipo); 2) el cuestionario médico se re-evalúa, así que si has desarrollado una preexistencia desde la contratación inicial, la aseguradora puede aplicar exclusiones específicas para la nueva cobertura. Lo más eficiente es contratar de inicio el alcance que prevés necesitar a medio plazo.

Tienes tres opciones: 1) ampliar la póliza (sujeto a carencia y nuevo cuestionario, ver pregunta anterior); 2) pagar el servicio de tu bolsillo en el centro privado que prefieras; 3) usar la Seguridad Social para esa cobertura concreta y mantener la privada para el resto. Si necesitas con frecuencia un servicio no cubierto, cambiar a otra aseguradora que sí lo cubra suele compensar a medio plazo.

Por regla general, no. Los seguros de salud privados cubren las consultas, pruebas, intervenciones y la medicación administrada durante un ingreso hospitalario, pero no la medicación de farmacia que el paciente compra en su día a día. Esa la cubre la receta de la Seguridad Social con el copago habitual. Algunas pólizas premium (Adeslas Plena Plus, Sanitas Más Salud Premium) sí incluyen un reembolso parcial de gastos farmacéuticos, pero con tope anual (típicamente 200-500 €/año).

En cuanto al contenido contractual, sí: las coberturas listadas en la póliza se aplican en todo el territorio español. Lo que sí varía es el cuadro médico: el número de centros propios, especialistas y hospitales concertados es muy distinto entre comunidades. Madrid, Barcelona, Valencia y Sevilla concentran el mayor cuadro médico privado; en zonas rurales o islas menores la oferta puede ser limitada. Antes de contratar, comprueba siempre el cuadro médico actualizado en tu localidad.