El seguro de decesos es uno de los seguros más extendidos en España y, sin embargo, uno de los menos conocidos en detalle. Su función es cubrir los gastos del funeral y gestionar los trámites asociados al fallecimiento del asegurado, para que su familia no tenga que ocuparse de nada en un momento tan difícil. En este artículo te explicamos qué es exactamente, cómo funciona y qué coberturas incluye.

Qué es un seguro de decesos

ℹ️ Un seguro de decesos, comúnmente conocido como seguro de muertos, es un tipo de póliza que concede a los seres queridos del asegurado cobertura económica para los servicios funerarios cuando éste fallece. Además, algunas pólizas también brindan ayuda profesional y psicológica, aportando acompañamiento y tranquilidad tras la pérdida de un familiar.

Según el último informe de la Unión Española de Entidades Aseguradoras y Reaseguradoras (UNESPA), en 2024 el 45,6 % de los españoles tenían su sepelio cubierto con un seguro de decesos. Y, una de las principales razones, se debe al elevado precio de un entierro (que oscila entre los 3.000 y lo 6.000 €).

🫂 ¿Sabías qué...?

Muchas personas confunden el seguro de decesos con el seguro de vida, pero son productos con finalidades diferentes.

El seguro de vida proporciona un capital económico a los beneficiarios; el de decesos actúa de otra manera: cubre los gastos del sepelio y se encarga de organizarlo todo, para que la familia no tenga que tomar decisiones económicas en un momento tan difícil.

Cómo funciona un seguro de decesos

El seguro de decesos es una póliza diseñada para cubrir los gastos y gestiones del fallecimiento del asegurado. Su contratación se realiza en vida y suele renovarse anualmente, aunque el pago puede fraccionarse de forma mensual u otros periodos, según las condiciones acordadas con la aseguradora.

El importe de la prima a abonar dependerá de diversos factores, principalmente la edad del asegurado y las coberturas incluidas en el contrato. Existen distintas modalidades de primas, cada una con sus propias características:

  • Prima natural: la cuota se incrementa cada año en función de la edad del asegurado. Es la modalidad más flexible, ya que permite cambiar de compañía sin penalización.
  • Prima nivelada: la cuota se mantiene estable a lo largo del tiempo, pero suele ser más cara en los primeros años. A cambio, no sube con la edad.
  • Prima mixta: combina elementos de las dos anteriores. El precio se congela durante un período determinado y luego se actualiza.
  • Prima única: se abona en un solo pago, de una sola vez. Es la opción más habitual para personas de edad avanzada.

El asegurado paga las cuotas correspondientes mientras la póliza esté vigente, y en el momento de su fallecimiento, se activa la cobertura. En el contrato se establece una cantidad destinada a cubrir los costes del sepelio, incluyendo servicios como el féretro, la ceremonia o el traslado, entre otros.

Si el coste final del entierro es inferior al capital asegurado, la aseguradora deberá reembolsar la diferencia a los beneficiarios del seguro. Por el contrario, si los gastos superan la cantidad pactada, los familiares deberán asumir el importe restante.

Esta regulación está contemplada en la Ley 20/2015, de 14 de julio, sobre ordenación, supervisión y solvencia de las entidades aseguradoras y reaseguradoras, que establece que cualquier excedente del capital asegurado tras la prestación del servicio corresponde al tomador del seguro o, en su ausencia, a sus herederos legales.

El seguro de decesos que mejor se adapta a tus necesidades

Calculamos el precio de manera personalizada y gratuita

Calcular seguro

Qué cubre un seguro de decesos

Todo seguro de decesos incluye, al menos, dos tipos de coberturas: los servicios funerarios, que cubren los gastos del sepelio (entierro, incineración, traslado o columbario, entre otros), y los trámites administrativos, que gestionan la documentación y gestiones legales asociadas al fallecimiento. A partir de ahí, cada aseguradora puede incluir coberturas adicionales que amplían el servicio.

Servicios funerarios

  • Incineración o entierro
  • Adecuación del cuerpo y tanatorio
  • Féretro y carroza fúnebre
  • Corona de flores
  • Lápida
  • Servicios religiosos
  • Traslado del fallecido

Trámites administrativos

  • Certificado de defunción y últimas voluntades
  • Baja de la Seguridad Social y del Libro de Familia
  • Solicitud de pensiones (si procede)
  • Inscripción del fallecimiento en el Registro Civil

Además de las coberturas básicas, algunas pólizas incluyen prestaciones adicionales que varían según la aseguradora:

  • Asesoramiento jurídico: el asesoramiento legal, generalmente telefónico, suele estar incluido en la mayoría de seguros, aunque en muchos se trata de una prestación opcional. Puede incluir, entre otras ayudas, los pasos a seguir para heredar con testamento.
  • Gastos extraordinarios: por determinadas circunstancias puede ser necesario realizar desembolsos imprevistos, por ejemplo, la actuación de un forense. Esta protección se hace cargo de los mismos.
  • Asesoramiento telefónico de salud: algunas pólizas tienen un servicio de asistencia médica por teléfono para consultar cuestiones relacionadas con la salud de toda la familia. Además, a veces lo complementan con servicios a domicilio asistenciales u otros complementarios.
  • Asistencia psicológica: lo más duro del fallecimiento de un familiar es afrontarlo psicológicamente. Es por ello que algunas aseguradoras incorporan el apoyo psicológico a la familia dentro de sus coberturas.
  • Testamento electrónico y borrado de la vida digital: esta prestación se encarga de borrar todo rastro del fallecido en la red, así como de la elaboración de su testamento digital.
  • Indemnización por fallecimiento: algunas pólizas de decesos incluyen una indemnización económica adicional para los beneficiarios en caso de fallecimiento por accidente. Es una cobertura opcional que comparte similitudes con los seguros de vida, aunque con un alcance más limitado.
  • Asistencia en viaje: algunas pólizas incluyen cobertura si el fallecimiento se produce durante un viaje, encargándose del traslado del cuerpo hasta el lugar elegido por la familia, tanto dentro de España como desde el extranjero. Si viajas con frecuencia, puede ser interesante combinarla con un seguro de viaje para una protección más completa.

Como ves, las coberturas adicionales pueden variar considerablemente de una aseguradora a otra, por lo que conviene comparar antes de contratar. Si quieres saber cuál se adapta mejor a tu situación, en nuestra comparativa de los mejores seguros de decesos encontrarás un análisis detallado de las principales opciones del mercado.

Preguntas frecuentes sobre el seguro de decesos

¿Cuánto cuesta un seguro de decesos?

El precio depende principalmente de la edad del asegurado y del tipo de prima elegida. Para una persona joven puede ser inferior a 2 euros al mes, mientras que para personas de mayor edad la prima se incrementa de forma progresiva. Si quieres ver precios detallados por edad y aseguradora, consulta nuestra comparativa de precios.

¿Es obligatorio tener un seguro de decesos?

No, no es obligatorio. Ninguna ley en España exige contratar un seguro de decesos. Sin embargo, su contratación evita que los familiares tengan que asumir los gastos del funeral en un momento difícil, que en España pueden superar los 3.500 euros de media.

¿Qué diferencia hay entre un seguro de decesos y un seguro de vida?

Son productos distintos con finalidades complementarias. El seguro de decesos cubre directamente los gastos del funeral y gestiona los trámites asociados al fallecimiento.

El seguro de vida, en cambio, entrega un capital económico a los beneficiarios que pueden destinar libremente. Algunas pólizas de decesos incluyen una indemnización adicional por fallecimiento, pero no es su función principal.

Creemos que esto es interesante para ti

Segurselectra Agencia de Seguros Vinculada, S.L.U. - Clave DGSFP: AJ0260