¿Es posible desvincular el seguro de hogar de la hipoteca?
Es importante conocer que no es obligatorio contratar el seguro de hogar de la entidad bancaria junto con el préstamo hipotecario. La Ley de Crédito Inmobiliario de 2019 establece expresamente que el banco no puede imponer su aseguradora al cliente. Sí se exige, en cambio, mantener un seguro de daños vigente que cubra el valor del continente de la vivienda y en el que el banco figure como beneficiario.
Para desvincular el seguro de hogar de la hipoteca es importante que sigas estos pasos:
- Comunicárselo a la aseguradora: con mínimo un mes de antelación deberás notificar a la compañía la intención de no renovar el contrato. En los dos meses anteriores al vencimiento, la entidad enviará una carta de renovación; si no se comunica la baja en plazo, la póliza se renovará automáticamente.
- Contrata el nuevo seguro: el nuevo seguro debe entrar en vigor el mismo día que caduque el anterior, para que no haya ningún día sin cobertura. Las coberturas mínimas que exige el banco son las de continente (daños estructurales en la vivienda) por un importe igual o superior al valor de tasación del inmueble.
- Entrega la documentación al banco: presenta a la entidad bancaria el certificado de la nueva póliza, en el que debe constar que el banco es el beneficiario. Sin este documento, el banco no dará por válido el cambio. Lo recomendable es entregarlo con antelación suficiente antes de la fecha de vencimiento.
- Consecuencias sobre la hipoteca: muchos bancos vinculan la contratación de un seguro de hogar a una bonificación en el tipo de interés del préstamo. Desvincular la póliza supondrá la pérdida de esta bonificación, lo que se traduce en un aumento de la cuota mensual.
Consideraciones antes de cambiar el seguro de hogar vinculado a la hipoteca
Antes de dar el paso, ten en cuenta estas consideraciones para asegurarte de que el cambio te sale a cuenta:
- Vigila la fecha de renovación. La carta de renovación de la póliza llegará con dos meses de anticipación. Si no comunicas tu intención de no renovar con al menos un mes de antelación, el seguro se renovará automáticamente por otro año.
- Compara seguros de hogar. Antes de tomar ninguna decisión, compara los seguros de hogar disponibles en el mercado. Para cumplir con los requisitos del banco, basta con un seguro de hogar básico, cuyo precio suele ser sensiblemente inferior al que ofrecen las entidades bancarias. Asegúrate de que la nueva póliza incluye la cobertura de continente por el valor de tasación y que figura el banco como beneficiario.
- Haz cálculos. Al cambiar el seguro, el banco retirará la bonificación en el tipo de interés de la hipoteca. Esta bonificación suele oscilar entre 0,10 y 0,30 puntos porcentuales, lo que en una hipoteca media puede suponer entre 30 y 150 € más al año. Compara esa cifra con el ahorro que obtendrías con el nuevo seguro: si el nuevo seguro es 100 € más barato y la pérdida de la bonificación te cuesta 40 € al año, seguirías ahorrando 60 € anuales.
- Entrega la documentación requerida. Una vez contratado el nuevo seguro, deberás presentar al banco el certificado de vigencia de la nueva póliza, en el que conste que el beneficiario es la entidad bancaria. Sin este documento, el banco no dará por válido el cambio y podría considerar que incumples las condiciones de la hipoteca.
Los precios de todos los seguros de hogar han sido calculados para un piso, en núcleo urbano, en Madrid, de 71 m².
Preguntas frecuentes sobre cambiar el seguro de hogar vinculado a la hipoteca
Depende de cada entidad bancaria y de las condiciones firmadas en la hipoteca. La bonificación por tener el seguro de hogar con el banco suele oscilar entre 0,10 y 0,30 puntos porcentuales en el tipo de interés.
Consulta con tu banco el impacto exacto antes de tomar la decisión, y compáralo con el ahorro que obtendrías con el nuevo seguro.
No del todo. Es obligatorio mantener un seguro de daños vinculado a la hipoteca mientras ésta siga vigente.
Lo que sí puedes hacer es cambiar de aseguradora: la Ley de Crédito Inmobiliario de 2019 garantiza tu derecho a contratar el seguro con cualquier compañía, siempre que la nueva póliza cumpla las coberturas mínimas exigidas por el banco.
Sí. La Ley de Crédito Inmobiliario obliga al banco a aceptar cualquier póliza de seguro de hogar que cumpla con las coberturas mínimas requeridas, independientemente de la aseguradora con la que esté contratada. El banco no puede penalizarte ni modificar las condiciones de la hipoteca por este motivo, salvo en lo relativo a la bonificación por vinculación.
El mejor momento es antes de la fecha de renovación anual de la póliza. Recuerda que debes comunicar la no renovación a la aseguradora con al menos un mes de antelación. Si lo haces con dos meses de margen, tendrás tiempo suficiente para comparar opciones, contratar el nuevo seguro y entregar la documentación al banco sin prisas.
El banco exige que el nuevo seguro incluya, como mínimo, la cobertura de continente: es decir, los daños estructurales de la vivienda (paredes, techos, suelos, instalaciones fijas) por un importe igual o superior al valor de tasación del inmueble. Además, el banco debe figurar como beneficiario en la póliza. Cualquier seguro de hogar básico del mercado debería cumplir estos requisitos.