Asistencia sanitaria privada
Se conoce como sanidad privada a la asistencia sanitaria prestada por organizaciones o entidades diferentes al Gobierno. Estas empresas privadas ponen a disposición de sus asegurados los recursos necesarios para satisfacer todas las coberturas que tienen contratadas en una póliza a cambio de una contraprestación económica.
El precio de dichos seguros se establece en función de las coberturas que incluya, la edad y salud del asegurado, si tiene copagos y la zona geográfica. Actualmente, se pueden encontrar seguros desde 12 € al mes.
Las empresas de la sanidad privada pueden tener su red propia de centros o funcionar mediante acuerdos con otras clínicas y hospitales. También pueden funcionar mediante la modalidad de reembolso, es decir, si un usuario recurre a un centro fuera del cuadro médico de su seguro, la aseguradora le puede reembolsar entre un 80-90% de la factura.
¿Cuánta gente hay en la sanidad privada?
Actualmente, son más de 11 millones de personas las que disponen de un seguro de sanidad privada, es decir, más del 20% de la población recibe asistencia sanitaria privada. Es una cifra en constante crecimiento que ayuda a descongestionar el sistema público de salud, ya que esos pacientes liberan recursos de la sanidad pública.
Mejores seguros de la sanidad privada
Estas son tres de las pólizas de salud privadas más representativas del mercado español, cada una orientada a un perfil distinto: una completa con dental incluida (Caser), una con copagos bajos (FIATC) y una premium sin copago (Adeslas).
Diferencias entre sanidad pública y privada
Son muchas las diferencias entre la sanidad pública y la sanidad privada, principalmente, porque una tiene la idea de garantizar la sanidad a todas las personas, mientras la otra se enfoca en mejorar la atención, pero solo para quienes se lo pueden permitir. A continuación te mostramos las diferencias entre ambos modelos sanitarios:
| Característica | Pública | Privada |
|---|---|---|
| Asistencia | Universal | Asegurados |
| Financiación | Impuestos | Primas de pólizas |
| Servicio | Gratuito | Pago |
| Tiempos de espera | Largos | Cortos |
| Habitación | Compartida | Individual |
| Elección de médico | No | Sí |
- Asistencia: la primera diferencia es la más obvia, y es que la sanidad pública se basa en el derecho universal a la sanidad, por lo que cualquier persona tiene garantizada la asistencia sanitaria independientemente de si pertenece o no a la seguridad social o del dinero que tenga. En cambio, la sanidad privada, solo presta atención a aquellos que tienen un seguro de asistencia médica privada.
- Financiación: el sustento económico de ambos modelos es diferente; mientras la sanidad pública se basa en el pago de impuestos, la sanidad privada se erige gracias a las primas que pagan los asegurados. Esto hace que el modelo de sanidad pública esté supeditado al Gobierno en cuestión y a la cantidad económica que este destine a la partida presupuestaria.
- Servicio: la sanidad pública es un servicio gratuito al que pueden acceder todos los ciudadanos. En cambio, para acceder a la sanidad privada hay que abonar una cantidad mensual.
- Tiempos de espera: la sanidad pública tiene largas listas de espera para acceder a atención primaria, especialidades y cirugías. Esto se debe a que en torno al 75% de la población usa la asistencia pública. En cambio, la sanidad privada tiene listas de espera mucho más cortas, haciendo que en lugar de esperar meses para una especialidad, se reduzca el tiempo incluso a menos de una semana.
- Habitación: la mayoría de los hospitales del sector público dispone de habitaciones compartidas, mientras que en el sector privado suelen ser habitaciones privadas con cama, incluso para el acompañante y otras comodidades extra.
- Elección de médico: los seguros médicos privados permiten que el usuario elija el médico o especialista que considere, ya sea por cercanía o por confianza. En la sanidad pública, te toca el que te toca y no hay posibilidad de elegir.
¿Sanidad pública o privada, cuál elegir?
Elegir entre disponer de asistencia sanitaria privada o pública es algo que nos planteamos todos a lo largo de nuestra vida. Y esto suele cambiar en función del estado de salud y del poder adquisitivo.
Las personas con un alto poder adquisitivo suelen elegir la sanidad privada, ya que no supone un esfuerzo económico para ellos contratar este tipo de seguros. En cambio, las personas que llegan más justas a fin de mes, suelen quedarse con la sanidad pública, ya que el pago de las primas de la sanidad privada puede suponer un esfuerzo para ellos.
Donde se presentan la gran parte de las dudas es en esa clase media, que puede permitirse el pago de la sanidad privada, pero no está segura de si le va a compensar. En este caso, no hay una fórmula mágica para decir si compensa o no, ya que depende de cada individuo, pero sí podemos ofrecer unos consejos para saber si te merece la pena.
¿Cuándo elegir la sanidad privada?
- Cuando recurres con frecuencia al especialista;
- cuando quieres elegir a tu médico;
- cuando no quieres esperar demasiado;
- cuando necesitas algún tipo de prueba específica (cuidado con los periodos de carencia);
- cuando se quiere usar como complemento a la sanidad pública.
Ventajas de la sanidad privada
El coste que supone la sanidad privada se refleja en una serie de beneficios que no gozan aquellos usuarios que optan por el modelo exclusivamente público. Entre los más importantes podemos destacar:
- Rapidez en pruebas de diagnóstico: permite acceder al especialista sin pasar por el médico de cabecera y sin esperar largas listas de espera;
- especialidades: los seguros privados suelen contar con especialidades de las que no dispone la sanidad pública, como servicios dentales o estéticos;
- rapidez en operaciones: los seguros médicos que cubren operaciones hacen que se reduzca el tiempo de espera para pasar por quirófano;
- flexibilidad de horarios: la sanidad privada tiene unos horarios mucho más accesibles, evitando tener que faltar al trabajo por tener una cita médica;
- teleconsulta: cada vez es más común que se practique la asistencia sanitaria por videoconsulta en el ámbito privado. Esto evita tener que desplazarse y perder tiempo;
- elección del médico y clínica: permite escoger al médico o centro que más le conviene al paciente;
- tecnología: por norma general, la sanidad privada cuenta con equipos más modernos que permiten llevar a cabo más tipologías de diagnósticos;
- atención personalizada: la asistencia sanitaria privada tiende a cuidar más al paciente, sobre todo, por las condiciones laborales de los médicos. En el sistema público, hay más pacientes y esto influye en la cantidad de pacientes que los médicos tienen que atender en su jornada laboral;
- hospitalización más cómoda: al igual que sucede con los equipos, los hospitales privados son más modernos. Además, sus instalaciones cuentan con habitaciones privadas, aire acondicionado y otro tipo de comodidades.
¿Si tengo sanidad privada puedo ir a la pública?
Sí, si tienes un seguro privado puedes acudir a la sanidad pública, ya que es un derecho universal de todos los ciudadanos. Además, no hay que olvidar que, aunque pagues una póliza privada, sigues financiando el sistema público de salud mediante impuestos.
De hecho, es muy habitual compaginar la seguridad social con un seguro privado, ya que el seguro privado sirve como complemento a aquellos servicios que no ofrece la sanidad pública o en los que tiene deficiencias.
Si estás pensando en combinar la seguridad pública con un seguro privado, a continuación te dejamos los mejores y los más baratos, para que puedas elegir el que más te convenga: