¿Apagas los radiadores de las habitaciones vacías? Por qué este "truco" de ahorro podría estar costándote dinero
En cuanto baja la temperatura, aparece el “truco” de siempre: apagar los radiadores de las habitaciones que no usas para ahorrar. Suena lógico pero en muchas casas puede salirte regular: no solo por el confort, también porque una habitación fría puede robar calor al resto y obligar a tu calefacción a trabajar más. Te contamos contamos cómo puedes evitarlo.
¿Apagar radiadores en habitaciones vacías ahorra de verdad?
Depende, pero la idea clave es esta: una estancia que se queda muy fría actúa como un sumidero térmico. Aunque cierres la puerta, el calor se mueve por paredes, suelos y techos. Como resultado, las zonas donde sí estás (salón, cocina, dormitorio) pueden necesitar más tiempo de calefacción para sentirse agradables.
Por eso, muchos expertos recomiendan que, en lugar de “apagar a cero”, lo más sensato es bajar y mantener un mínimo en esas habitaciones para que la casa no se desequilibre.
Mejor bajar la calefacción que apagarla del todo
Si tienes una habitación que apenas se usa, suele funcionar mejor dejarla en una temperatura moderada (como referencia, alrededor de 14°C a 16°C) que apagar totalmente el radiador. ¿Por qué?
- Evitas el efecto “casa partida”: menos contraste entre estancias = menos pérdidas de calor entre habitaciones.
- La calefacción no tiene que remontar desde tan abajo: mantener un mínimo suele ser más sencillo que recuperar una habitación helada.
- Reduces problemas de humedad: las estancias frías favorecen condensación, moho y malos olores.
Ojo con la humedad: el ahorro puede salir caro
Esto es lo que mucha gente no ve venir: cuando una habitación se enfría demasiado, es más fácil que aparezcan paredes húmedas, ventanas empañadas o incluso moho en esquinas y muebles. Y si por esa zona pasan tuberías, en episodios de frío intenso también aumenta el riesgo de problemas.
Así que, si tu objetivo es ahorrar, piensa en esto como un equilibrio: gastar menos sin crear un problema mayor en casa.
La letra pequeña: no todas las calefacciones reaccionan igual
Aquí es donde se entiende por qué hay tanta confusión: no es lo mismo una instalación moderna que una antigua, ni una calefacción centralizada que una individual. En general:
- Instalaciones modernas: suelen tolerar mejor que bajes radiadores en ciertas estancias, porque están diseñadas para redistribuir el caudal de forma más eficiente.
- Instalaciones antiguas: cerrar varios radiadores puede provocar desequilibrios (presión, ciclos más frecuentes, sensación de “no calienta igual”).
- Bombas de calor: forzarlas a compensar una casa desequilibrada puede reducir eficiencia (no es malo, pero puede ser menos rentable).
En definitiva, si al cerrar radiadores notas que el salón tarda más en calentarse o que el sistema está todo el rato arrancando y parando, probablemente ese ahorro no te está ayudando tanto como creías.
El método sencillo para hacerlo bien (sin complicarte)
No hace falta cambiar toda tu rutina, con esta pauta sencilla sobre cómo utilizar los radiadores puedes empezar hoy mismo:
- No apagues del todo habitaciones frías: prueba a mantener un mínimo estable.
- Cierra puertas de estancias que no usas para concentrar mejor el calor donde haces vida (sin convertir la otra habitación en un congelador).
- Revisa filtraciones (juntas, ventanas, rendijas): muchas veces el enemigo no es el radiador, es el aire que se cuela.
Ahorra de verdad: además del radiador, revisa lo que pagas por cada kilovatio hora (kWh)
Ajustar radiadores ayuda, sí, pero si quieres notar el cambio en la factura, hay otro punto que mucha gente pasa por alto: tu tarifa.
Es muy habitual no saber si estás pagando un precio fijo, si tu luz cambia por horas o si tu contrato tiene condiciones que ya no encajan con tu rutina (por ejemplo, si ahora teletrabajas o pasas más tiempo en casa). Y cuando eso pasa, puedes estar ahorrando con los radiadores… pero pagando la energía más cara de lo necesario.
Si te suena esa sensación de “hago cosas para gastar menos y aun así la factura no baja”, merece la pena echarle un vistazo al contrato y a la última factura: muchas veces el ahorro está en pagar el precio correcto, no solo en recortar comodidad.
¿Crees que estás pagando de más en tu factura?
Te ayudamos a comprobar, gratis, si en tu última factura o revisión de contrato te han incluido alguna cláusula o concepto extra.
¿Crees que estás pagando de más en tu factura?
Te ayudamos a comprobar, gratis, si en tu última factura o revisión de contrato te han incluido alguna cláusula o concepto extra.
Comparte este artículo con quien quieras: