5 consejos para encarar la cuesta de septiembre

Cuesta de septiembre

La entrada del mes de septiembre supone enfrentarse de nuevo con la realidad. Este mes, para la gran mayoría, terminan las vacaciones y eso puede suponer algún que otro susto para nuestra cartera. En verano suele ser normal no respetar el presupuesto fijado y la vuelta a la rutina se puede hacer bastante complicada.

Estos excesos vacacionales se juntan con la vuelta al colegio y, por eso, es importante seguir una serie de consejos para que nuestras cuentas vuelvan a la normalidad. La hoja de ruta, que consta de 5 pasos, parte de la base de que seamos lo más realistas posibles y hacer tantos ajustes como sean necesarios.

 Elaborar un presupuesto realista

Hay que tener bien controlados y anotados los ingresos recurrentes con los que podemos contar y los gastos fijos que afrontamos cada mes. Este control nos permitirá actuar con antelación en caso de que haya algún gasto adicional y nos protegerá en caso de que nos quedemos sin liquidez durante este mes.

 No entrar en pánico

Septiembre, al igual que enero, puede hacer que nuestro “vértigo financiero” se vea incrementado. Nada más lejos de la realidad. Si ya estás ahorrando de forma habitual, no dejes de hacerlo, y recuerda que este es solo un mes más, por lo que evita cancelar tus planes.

  Ojo con la vuelta al cole

El desembolso de septiembre más conocido y que más preocupa a las familias es el de la vuelta al cole. Como en el punto anterior, una planificación previa nos permitirá ahorrar dinero, además de los “trucos caseros” de reutilizar la ropa y el material escolar.

 Ahorrar en energía

Aunque el verano esté acabando, aún queda mucho para que el frío llegue y la luz natural dure menos. Por eso, septiembre es una buena época para ahorrar en energía, e incluso para revisar tus facturas de luz y gas.

En cuanto al ahorro energético, existen varias formas de llevarlo a cabo: Usar los electrodomésticos imprescindibles, apostar por el LED y el bajo consumo, mantener las persianas bajadas en las partes centrales del día y, por último, mejorar el aislamiento de nuestra vivienda.

 Evitar los caprichos

A lo largo del año hay momentos en los que uno puede darse un capricho, pero septiembre, después de las vacaciones de verano, no es el más indicado. Antes de hacer cualquier compra, pregúntate si el producto que vas a adquirir es realmente imprescindible para ti.

Una vez dadas estas pautas, ahora es responsabilidad de cada uno usarlas y sacarles el máximo partido para que la cuesta sea lo más llana posible.

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